lunes, 12 de abril de 2010

A falta de pan mejor repartir tortas

A estas alturas no creo que mucha gente desconozca que Incanus es uno de mis autores favoritos de la escena hispana actual de relatos interactivos (casi como en su momento lo fue Carlos Sisí y su Heresville, y más tarde Monge y su Tribu).

No es una obra perfecta, pero me gusta especialmente su Macetas porque es una aventura larga que contiene una mezcla de todos los elementos del genero clásico en su justa medida: PNJs, impedimentos, conversaciones, exploración, historia inmersiva... le faltan cosas como PNJs móviles por la estación, pero dejemos los fallos para otra ocasión. Sin embargo, en esta obra ya se mostraba un defecto del autor, el que se ha dado en llamar 'las chamuceras de Incanus'. Por alguna razón que al resto de los mortales se nos escapa Incanus insiste en casi todas sus obras en obligarnos a realizar operaciones repetitivas y, sí, muy muy muy muy muy muy aburridas. En Macetas fue famoso el caso de la tarjeta de identificación y los ascensores, pero fue en la Pincoya, en donde se comentó más con sus 'chamuceras'. Con lo fácil que es evitar estas molestias, basta con observar el ejemplo de Amanda y los impedimientos repetidos autoresueltos.

En la obra que queremos martillear hoy, Pan de ajo, estos defectos que apuntaban en las otras obras se han transformado en vicios, un refinado arte decadente de hacerlo incómodo, ¿a propósito?. Pero no adelantemos acontecimientos.

En Pan de ajo -una obra que podía haber sido su participación en la Monstruosa, me alegro que fuese Pincoya, la verdad- Incanus nos sitúa en un papel que a priori es muy prometedor. ¡El hijo de una pareja de cazavampiros! ¡Diablos!, me dije al verlo, ¡al fin!. El hijo de Buffy, los hermanos Colt cuando críos, ¡el descendiente ignoto de Van Hallen!, por fin alguien nos da 'esa' perspectiva. Así que inicio la interlectura excitado por las posibilidades, terror doméstico, acompañar a un niño a descender por el horror. ¡Qué estimulante!... para abrir el apetito -como podría decir el Cruciforme de Eximeno. Pero pronto te topas de bruces con el peor enemigo de un relato, el aburrimiento.

El relato consiste básicamente en seguir al pie de la letra una lista de tareas dejada por 'mamá'. La lista de tareas hacen pensar que el mundo de 'ahí fuera' está dominado por los vampiros y que el más mínimo error puede llevarte a algo peor que la muerte. Sin embargo el niño va realizando esas tareas con total frialdad y carencia de emociones que roza la sicopatía. Durante la realización de estos encargos descubres que algo extraño está encerrado en un sótano de la casa. ¡¡Un vampiro!!, dirás, ¡acción!, si... pero en la obra es más bien otro vampiro, puff... Para acabar con él tienes que realizar otro conjunto de acciones monótonas y fáciles de adivinar, abrir la puerta y ya.

Ah, sí... el vampiro es el padre del crío, lo que visto el tono general de la obra llegado a ese punto no me sorprendió nada. El niño lo mata sin sorprenderse y casi se diría que sin que le tiemble el pulso. Finalmente termina como Harry el Sucio pensando en que, bueno, habrá que hacer lo mismo con la madre, probablemente.

Argh!

Incanus, por favor, ¡tenías auténtico oro en paño y me haces esto! Mira, te doy un guión alternativo:

El niño se despierta como todos los días, pero algo ha cambiado. Sus padres no han regresado de su ronda nocturna. Revisa la casa y hay lo que podrían ser rastros de lucha aquí y allá. Sus padres no aparecen. Nervioso acude a la 'caja de emergencia' y de ella saca la lista de cosas 'que hay que hacer si nos pasa algo malo'. Revisa cada entrada de la casa, hasta las más remotas que en su imaginación van surgiendo (chimeneas, conductos de agua -los vampiros pueden hacerse gas-, etc...). Mientras realiza esto, encuentra una puerta bloqueada. Asustado escucha unos extraños ruidos tras la puerta. Se las tiene que apañar para forzar esta puerta. Abajo la luz se bambolea como si alguien la hubiese golpeado recientemente y bajo esta luz que deforma todo, en la que todo parece animado de forma terrorífica, encuentra un ataúd cerrado. Corre arriba a la casa y prepara unas estacas con las manos temblándole. Baja. Abre el ataúd lentamente para descubrir... nada.

Al tiempo un pájaro escapa del interior del sótano hacia la cocina, un gorrión de lo más inofensivo. El niño lo sigue y escucha la llave de la puerta principal. Corre hasta allí con el corazón en un puño y... ahí están sus padres. Perfectamente bien, que sólo se habían retrasado un poco.

Así nos hubieses llevado por toda la historia usando la zanahoria del misterio y la empatía por 'el pobre niño', mientras que el sicópata mata-padres solo aburre y resulta un poco repulsivo.

El aburrimiento en la historia se complementa con una implementación, que aunque detallada y cuidada en muchos aspectos, llevan el 'efecto chamuceras' hasta una pirueta de trapecio, un triple salto mortal hacia atrás con tirabuzón de salida. La escena de la preparación del bocadillo de ajo roza la crueldad. No sólo es que la elaboración del bocadillo requiera un enorme montón de pasos que, sinceramente, ¿qué aportan?, es que el tratamiento textual es francamente inadecuado. Aunque el pan abierto 'sea' un contenedor, ¡¡no debe parecer un contenedor!!. Nadie lo describiría así en un texto habitual. A ver, Incanus, la influencia simulacionista no quiere decir que haya que obligar al interlector a realizar todas y cada unas de las microacciones necesarias para realizar algo. No. Se trata de añadir algo de realismo al mundo para que aparezcan nuevas formas de solucionar los impedimentos (si una nota es un papel, también puede servir para iniciar un incendio, por ejemplo), incluso formas no imaginadas por el autor pero que sean coherentes. Lo de las microacciones hay que reservarlo para cuando el interlector se enfrenta con algo que nunca ha visto, y sólo hasta que logra 'hacerse con ello'. Después de ello sólo es una molestia, algo a evitar.

Incanus, por favor, en tu próxima obra, ¡no pongas chamuceras!

¿Lo recomendaría entonces? Sí, claro, hay en realidad tan poco que interleer.

12 comentarios:

  1. Mel:

    Gracias por la crítica: n no he respondido o comentadoa a tu comentario ;-) porque he estado de luto...

    ...y no es broma.

    Por supuesto que tú nada podías saber de aquello y entiende por favor que así y todo (por mi estado de ánimo actual , digo) valoro y acepto la crítica, que en verdad me es necesaria. La situación parece uno de esos chistes costumbristas ingleses en que a uno le preguntan por un pariente y resulta que...

    Pero bueno, la vida sigue. Sobre tu crítica, en lo técnico (especialmente en la jugabilidad e interactividad) llevas razón en lo amargo que resulta obligar al jugador a hacer lo mismo más de una vez o bien detallar uno por uno los pasos de algo obvio... el principal problema que en efecto comparten "Macetas" (tarjeta), "Ofrenda a la Pincoya" (remos) y esta "Pan de Ajo"... al menos en la v01.01.01; no sé si la crítica se hizo en base a la v01.01.02 donde sí que procure eliminar algo el "efecto chumaceras" (ya me dirás tú si realmente lo superé o no, según qué versión usaste para esta crítica).

    Descuida que _nunca más_ una aventura que yo escriba/programe tendrá este defecto de barroquismo innecesario.

    Sobre el guión... bueno, esto ya es de autor.

    Veamos.

    En el foro aclaré que precisamente quería lograr este contraste horrible entre lo cotidiano y lo no tan cotidiano desde la perspectiva de un crío que (pobre) ha crecido según esa "realidad". Alguien acotó (acertadamente) en que habría una alegoría sobre el mundo del trabajo moderno y el tipo de crianza (y de críos) que obtiene. Si lees las curiosdades de "Pan de Ajo", el mensaje (y la comparación) está ahí explícitamente, sin tanta imagen literaria.

    Así, "Pan de Ajo" no es una excelente historia de vampiros, es verdad: es una mejor obra, sin embargo, sobre la crianza en ausencia y sobre la mentalidad infantil que genera, que es sicopática si el niño es poco resiliente (y la resiliencia también se educa y presencialmente, por cierto), si es que a cambio no resulta una pobre persona criminal, sociópata o amoral.

    El tema, como padre responsable que intento ser, me es muy caro, ya lo ves.

    Gracias por tu espacio y aver esas respuestas y comentarios de terceros.

    ¡Ah! Pido tu permiso para publicar esto (íntegro) en mi página de comentarios de "Pan de Ajo", con la debida referencia aunque con "spoilers" en "tinta in visible".

    Agradecido, si ningún mal rollo (que no puedes ser adivino, hombre)

    [INCANUS]

    ResponderEliminar
  2. Ante todo, Incanus, mi más sincero pésame.

    Si necesitas cualquier cosa ya sabes dónde estoy, y si quieres hablar ya sabes que me puedes encontrar por correo, en el jabber o en el FB, y si quieres puedo darte mi ID de skype tb.

    Ánimo y hablamos cuando quieras.

    ResponderEliminar
  3. Gracias por tus sentimientos, Mel.

    Disculpa la redacción y los "horrores" de ortografía de más arriba. Ya me dirás si quieres comentar mis comentarios ;-) o si me das tu permiso para publicar el post (íntegro) en mi página de comentarios de "Pan de Ajo", con la debida referencia aunque con "spoilers" en "tinta invisible".

    Un abrazo,

    [INCANUS]

    ResponderEliminar
  4. Claro que puedes publicar lo que quieras. Y hablamos de los comentarios mejor 'cara a cara'.

    ResponderEliminar
  5. (Entrada anterior eliminada para agregar este primer párrafo)

    Gracias por el permiso de reimpresión: comentario publicado en su web.

    Sobre comentarios cara a cara, no, hombre, no hay porqué: todo por escrito y en público... y aquí mismo.

    El miedo a la crítica y la creencia de que mi trabajo sería perfecto tiene ambos la misma solución: no publicar nada.

    Y ya ves. Yo sí que publico ;-) así que, nada, duro con ese martillo, que en el yunque se forja el hierro de buena ley...

    [INCANUS]

    ResponderEliminar
  6. Para mi, aparte de lo criticado por Johan, que me parece acertado, el punto más bajo de Pan de Ajo (a mi, personalmente, no me gustó), es que no existe una caracterización acertada de...


    ATENCION REVIENTO LA AVENTURA; SU ARGUMENTO Y FINAL






    SIGUE PARA ABAJO







    NO SIGAS LEYENDO SI NO QUIERES QUE TE REVIENTE EL JUEGO






    No existe una caracterización acertada del padre como para que nos pueda importar. Nos importa un bledo que el padre esté ahí dentro. Y no hablo de que el muchacho protagonista sea frío y martillee la estaca sin mostrar sentimientos, eso me parece bien por la historia, si así lo desea el autor, hablo de una empatía que si la hubiese sentido el jugador, el efecto de ver al padre dentro del ataúd habría sido mayor. Efectivamente, el juego es una oportunidad desperdiciada, porque quien debió de estar dentro del ataúd era la madre, sobre la cual sí se ha forjado una personalidad y caracterización (no muy profunda, todo hay que decir), con la cual el jugador podría haber sentido algo y recibir la sorpresa final con emoción. Ahora, nos deja frío.

    Luego está el relato aparte... el relato aparte debió estar integrado en la aventura, con dos escenas que se intercalasen: los padres luchando por volver a casa, y el niño preparando el ritual porque no sabe cómo van a volver. En definitiva, el relato me dice más de los padres y me hace que me preocupe más por la historia, que la aventura en sí. Pero como no está integrado en ella, como sino existiera.

    Siento lo de tu pérdida, y ánimo.

    ResponderEliminar
  7. Gracias por tus sentimientos, Urba.

    En términos generales, tengo asumido que, aparte mis majaderías barrocas repetitivas e innecesariamente detallistas (lo resumí bien, a que sí) en lo interactivo, la caracterización de personajes (fuera del jugador, digo) es sin duda un punto flaco como autor de FI que tengo que mejorar o desarrollar.

    Sobre el guión en particular, efectivamente el personaje del padre no queda bien esbozado en el relato en el archivo Z5... aunque sí lo está mucho mejor afuera, en la web de "Pan de Ajo". El porqué este relato no está además en el archivo Z5 (si está en su distribución como instalador y como ZIP) ya es un asunto de autor: aunque son parte del todo, todavía sería discutible si ese mini-cuento es o no indivisible de la obra interactiva, pero eso ya es otra historia.

    Por otra parte, el relato es en efecto un deperdicio de varias oportunidades en cuanto a relato de vampiros... pero no en cuanto a relato costumbrista; véase su clasificación en ficha en WikiCAAD. Así, ya no sería tan cuestionable mi intención de autor de pasar "disfrazado de otra cosa" un relato sobre la crianza ausente y sus resultados: un niño un poco desapegado de sus, valga la redundancia, apegos y afectos. Está en las Curiosidades del archivo Z5 y tenemos entonces otra vez la discusión sobre si aquéllas son o no parte de la obra interactiva.

    Bueno, soy como soy y escribo como escribo de los temas que me importan: la familia, el mundo del trabajo y el mundo en que vivimos; sólo "La Mansión" se salva de toda intencionalidad excepto entretener (al público) y aprender (yo mismo con InformATE!).

    Gracias por tus palabras, Urba. Pido también tu permiso para publicar tu comentario (íntegro) en mi página de comentarios de "Pan de Ajo", con la debida referencia aunque con "spoilers" en "tinta invisible".

    Se despide, de antemano agradecido,

    [INCANUS]

    ResponderEliminar
  8. Ummmm esa última frase no se entiende, que digo que tenía que haberte dado mi opinión antes, hace siglos, No que no que no que no me guste.

    ResponderEliminar
  9. Vale, lo he borrado y lo edito:

    Bueno, últimamente estoy cansado de malentendidos, así que no pongas en mi boca que he dicho que tu aventura es un desperdicio ¡leches! Es un desperdicio el hecho de no haber usado a la madre para la sorpresa final, en vez de al padre, ya que ella SÍ estaba caracterizada.

    Tienes mi permiso siempre, y si quieres puedes incluso editar el mensaje para que no haya malentendidos con lo del desperdicio (oportunidad desaprovechada) (añadiendo esa aclaración convenientemente.

    Ah! Y siento no haberte dicho con anterioridad mi opinión, quizás era cobardía y ahora me he aprovechado refugiándome tras el martillo.

    ResponderEliminar
  10. No he malinterpretado nada, estimado Urba: por "desperdicio" entendí "qué oportunidad argumental se ha perdido en este caso" y creo que mi respuesta va en ese sentido. Yo tampoco pienso que mi relato fuera un desperdicio, de ninguna manera...

    Si mi respuesta se prestó para mal entendido, digo y declaro aquí y ahora ;-) que como yo tenía mis propios motivos, digamos, personales, es que preferí poner al padre y no a la madre.

    Me explico: había considerado inicialmente a la madre, pero me resultó una escena muy perturbadora de "lactancia vampírica" que resultaba demasiado perversa (ya en el borrador). Si alguien quiere leer semejante monstruosidad, puedo ponerla por escrito, pero preferiría no hacerlo: no tengo la pluma ni la gracia de Eximeno y hay cosas que es mejor no tener que recordar: cada vez que pienso en el texto del borrador se me pone la carne de gallina: ho - rro - ro - so...

    Por otra parte, si te has dado tiempo para emitir una opinión más reposada y menos (estooo) precipitada de "Pan de Ajo", tanto mejor. Sabe que yo no pienso que seas cobarde, si no más bien cabrón :-P pero se agradece: es con la crítica honesta y abrasiva es como se progresa. Sostengo que hay que cuidar y no espantar a los autores novatos ¿eh? pero yo ya no soy novato hace rato (verso...) así que, denme duro, nomás.

    Ya voy citando tu primer comentario en la web de comentarios de "Pan de Ajo". No temas, que va enlazada a esta página, así que no queda descontextualizada ¡para nada!

    Muy agradecido, se despide,

    [INCANUS]

    ResponderEliminar
  11. No te creas, incluso los cabrones más duros pasan miedo:

    http://stripgenerator.com/strip/369053/la-critica/#id=369053;view=undefined;accordion=0;

    Uno ya va con pies de plomo, o incluso deja la profesión.

    ResponderEliminar
  12. Divertido el strip, pero ya te digo: especialmente con los novatos, hay que ser "duro con el problema y suave con la persona" a la hora de criticar.

    Saludos,

    [INCANUS]

    ResponderEliminar