domingo, 26 de diciembre de 2010

Brochazos - Kävijä

La aportación de Jarel a la MiniComp es Kävijä. Esta obra para mí tiene los problemas de todas las obras de Jarel con muy pocas excepciones (ese maravilloso El misterioso asesinato del domador de pulgas del circo Montmatre, es no sólo mi obra favorita del autor sino un auténtico hito que todo el mundo debería considerar en la escena hispánica de ficción interactiva, ya que representa a la vez un auténtico cuento variable, un chiste y una reflexión sobre el propio género y sus mecanismos).

En Kävijä se aúnan algunas de las tendencias exploratorias que el autor ha tenido en los últimos tiempos como el uso del pasado (que realmente aproxima la narración interactiva a una narración clásica lineal), o el uso de una 'descripción' no estática tras una acción de movimiento en la que no se muestra el nuevo lugar sino la acción misma de llegada a ese lugar.

No tengo problemas con lo primero, pero creo que lo segundo es un grave error porque, al menos para mí, obliga a realizar siempre la pareja de acciones: moverse + mirar, para poder situarse adecuadamente. Si unimos a la 'necesidad' de realizar esta acción 'extra' de mirar, a la dolorosa tendencia del autor a incluir 'acción', que en su caso se transforma en una limitación de turnos antes que 'pase lo peor', el resultado no puede ser peor -para mí.

En el fondo se me está obligando como interlector a seguir un ritmo predeterminado, un ritmo muy poco exploratorio/reflexivo, y mucho más 'actuador'. Personalmente odio eso, porque para mi una buena obra interactiva tiene siempre tres fases: explorar, entender y sólo entonces actuar. En las obras de Jarel me veo obligado en muchas ocasiones a actuar sin entender apenas la situación o las justificaciones de mis acciones y Kävijä no es una excepción.

Brochetazos - Saloon

El ínclito Jhames nos regala en esta ocasión Saalon. Y digo nos 'regala' porque verdaderamente se trata en esta ocasión de un regalo en lugar de un castigo. En esta ocasión el humor postmoderno del autor encaja magistralmente con el contexto de la obra, y resultan desternillantes detalles como la justificación de porqué los dibujos no se parecen en ocasiones a las descripciones, o ese maravilloso negro falso que tanto me recuerda al de 3 Sombreros de Copa, que probablemente era negro por haberse caído de la bici. Si añadimos a esto que el autor finalmente se ha pasado a Inform y el incremento neto en armonización y jugabilidad que ha logrado con ello, no podemos más que felicitarnos por este regalo de Jhames.

Por otra parte, algunas de las características más desagrables del autor siguen presentes, como los intentos de hacer humor absurdo con los propios puzzles, que pueden llevar a la desesperación por la falta de lógica, o el que haya zonas del mapa que no se pueda acceder porque... bueno, porque sí, al menos hasta que 'toca', lo que da un cierto tufo de improvisación al resultado final.

En cualquier caso excelente y divertida aportación de Jhames a esta MiniComp.

Brochazos - Quisius

Lamentablemente he sido incapaz de descargarme esta obra, por lo que no he podido ni siquiera revisarla.

Brochazos - Piedra, papel, tijeras

Esta obra no es más que uno de esos experimentos que todos hemos hecho para hacernos con la herramienta de creación, léase parser en este caso. No es más que un sistema de tirar dados aleatorios sobre una herramienta de creación de ficciones interactivas y como tal, no voy a extenderme más en el comentario.

Brochazos - La Pequeña Cerillera

Makinaimo arrancó la MiniComp con La Pequeña Cerillera, una versión interactiva del clásico de navidad de Andersen. He reconocer que cuando la jugué al principio de esta MiniComp me alegré tanto de ver una pequeña pieza de literatura interactiva tan bien cuidada que me pareció un arranque excelente de la MiniComp.

Pero analizándola fríamente y, aunque se trata de una pequeña obra de excelente armonización, en realidad la obra en sí no aporta demasiado frente al relato original. Reduciéndose a la parte final del relato original, no logra mostrarnos todo el patetismo del mismo y se queda así a medio camino de lo que podría ser.

Pero al menos es encomiable que el autor se haya preocupado de pulir la obra hasta unos niveles de calidad que no están presentes en otras de las obras de la convocatoria, especialmente si pensamos que el autor ha optado por el medio más incómodo, el relato conversacional, para un relato interactivo en el que las acciones relevantes son tan pocas que bien podría haberse optado por una hiperficción o un libro-juego.

Brochazos - Jack

Jack es una obra de Joriuru, un autor novel que ha entrado con fuerza en el mundillo con varias iniciativas.

Jack es un libro juego, lamentablemente realizado de nuevo mediante una web pero sin aprovechar la potencialidad de expansión exploratoria de la hiperficción, cuya estructura es algo menos simple que la ce Cyclops, pero que aún así tiene una estructura demasiado simple en la forma:

Punto dado --> o avanzar o abandonar.

Casi en toda la estructura tienes una opción para evitar problemas y otra para profundizar en tus problemas. Lo cierto es que resulta bastante decepcionante en su estructura y profundidad, hasta el punto que resulta un poco triste invocar a los grandes mitos fundacionales del siglo XX como Jack el Destriador o H.G.Wells y su máquina del tiempo, para un resultado tan pobre, especialmente en un tema en el que ya hemos tenido otras obras mejores como El extraño caso de Randolph Dwight, que en el fondo es una variación del mismo tema.

Para leer una interesante obra sobre Jack recomiendo, como no, la grandiosa From Hell de Moore.

Literariamente hablando el autor apunta maneras, pero aún resulta torpe, incluyendo 'exclamaciones' excesivas (y con demasiados signos de exclamación, verás poner más de un ! es un recurso de principiantes), que deberían haber sido substituidas por una mejor ambientación del texto.

Recomendaría al autor que retome el tema (la paradoja temporal y la duplicación de personas), pero en una situación anónima, sin grandes hitos a ver si logra dotarla de auténtica fuerza propia, de drama sin los oropeles de la fama.